CÁNTICOS A LA VIRGEN DE LA SIERRA

 

Dentro del folclore musical villarrubiero, cuyo origen se pierde en el paso de los tiempos, queremos recordar aquí algunas canciones dedicadas a la Virgen de la Sierra. Canciones que ponen de manifiesto una honda profesión de fe y veneración de todos los fieles hijos de villarrubia a su Excelsa Patrona, que son como oraciones rezadas en voz alta, que brotan de lo íntimo, en su propia naturaleza, aromatizadas de sana e inconfundible lozanía, en versículos fáciles y espontáneos, y que en estos tiempos que corren, con la modernidad de otras costumbres y de otro tipo de canciones, su práctica se va perdiendo.

Hay un amplio repertorio de canciones que honran a nuestra Excelsa Patrona, y entre ellas tenemos: la Salve cantada en todas las solemnidades a la Virgen de la Sierra; el Himno a la Virgen de la Sierra; canción rogativa pidiéndole que llueva; las canciones típicas de las romerías; las de algunos juegos de mozas saltando a la comba; las canciones de la jota y del típico fandango de Villarrubia, paseadas por toda la geografía española; y más reciente tenemos una canción que se sale de lo popular, las sevillanas.

 

SALVE CANTADA A LA VIRGEN DE LA SIERRA.

Es una antigua y dulcísima plegaria que en sus orígenes, en el siglo XII, fue una antífona de las fiestas de la Asunción, Purificación, Anunciación y Natividad de la Virgen, las cuatro fiestas más antiguas de María Santísima. Es la tradicional oración de la Salve rezada, pero adaptada con breves recortes, como plegaria solemnemente cantada a la Virgen de la Sierra. Creo que es una forma peculiar villarrubiera de cantarle a la Virgen, que resulta muy emocionante.

Dios te salve, reina y madre de misericordia,

vida y dulzura, esperanza nuestra, Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados, hijos de Eva,

a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas.

Ea, pues, señora, abogada nuestra,

vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos.

Y después de este destierro muéstranos a Jesús,

fruto bendito de tu vientre.

ˇOh clementísima, oh piadosa, oh dulce virgen María!

Ruega por nos Santa Madre de Dios.

Para que seamos dignos de alcanzar

las promesas de Jesucristo. Amén Jesús.

 

 

HIMNO A LA VIRGEN DE LA SIERRA.

De todas las canciones dedicadas a nuestra Excelsa Patrona, destaca el Himno de la Virgen de la Sierra, de cuya composición no sabemos su autor, que es cantado con máxima alegría en todos los acontecimientos festivos en su honor; ya sean en novenas, en romerías, en desplazamientos de subidas y bajadas del Santuario, etc.

Viva la Virgen nuestra Patrona,

que en Villarrubia tiene Su Altar,

y Reina siempre, triunfante en Cristo,

en nuestro pueblo noble y leal.

Siempre seremos Tus fieles hijos,

nuestra abogada siempre serás,

y con Tu ayuda perpetua siempre,

derrotaremos a Satanás.

Al final de estas dos estrofas, de cuatro versos decasílabos, asonantados el segundo con el cuarto, quedando libres el primero y el tercero, alguien prorrumpe espontáneamente y grita... ˇˇViva la Virgen de la Sierra!!. Contestando toda la muchedumbre al unísono de... ˇˇViva!!.

 

BARCAROLA.

Dedicada a la Virgen de la Sierra, esta canción de versos amétricos, que toma el nombre de una canción popular italiana, está compuesta por el P.Tarín, y refleja un rico y amplio refugio espiritual que los hijos de Villarrubia tenemos en nuestra Virgen de la Sierra, y dice así:

Delicia de Villarrubia, Es norte, guía y consuelo

Santuario sin igual, en bonanza y tempestad,

es la Virgen de la Sierra es mar de dulzura lleno

la que debemos amar. y océano de bondad.

Ella en mi niñez Milagro de Dios

mis pasos guió, quien vive sin Tí,

por eso desde niño oh, Virgen de la Sierra

siempre la quise yo. tened piedad de mí.

Es la Virgen de la Sierra Desde esa sierra bendita,

dulce faro de la mar, do está tu solio inmortal,

es el amor de mi alma acuérdate, madre mía,

desde que yo supe amar. de nuestros campos regar.

Por ella daré Oh, pueblo sin par,

mi vida y salud qué rico y feliz

que es fuente inagotable serás con la joya

de divina virtud. que solo se halla en Tí.

 

ROGATIVA A LA VIRGEN DE LA SIERRA.

Es una canción de cuatro estrofas de cuatro versos hexasílabos, asonantados el segundo con el cuarto, quedando libres el primero y el tercero, rogativa a la Virgen de la Sierra, en los años de sequía (que siempre los hubo), en los que incluso se La ha trasladado al pueblo para hacerle un novenario rogándole su intercesión ante el Altísimo para que llueva.

Virgen de la Sierra, Agua Virgen Pura,

palomita blanca, agua Virgen Santa,

échanos el agua, échanos el agua,

que nos hace falta. que nos hace falta.

Las siembras se secan, Virgen de la Sierra

las hierbas no nacen, que haremos Dios mío,

y los corderillos no tendremos pan

se mueren de hambre. para nuestros niños.

 

 

SUBIR CON ALEGRÍA.

Es una canción, menos oída, que dice:

Cuando de mi Patrona,

voy a la ermitaaa.

Se me hace cuesta abajo

la cuesta arribaaa.

Y cuando bajo, lerén,

y cuando bajooo.

Se me hace cuesta arribaaa.

La cuesta abajooo.

Esta canción quiere dar a entender que, cuando se va a la ermita, ya sea de romería o por cualquier otra circunstancia, el deseo de llegar hace que el subir la cuesta si se sube andando no supone sacrificio alguno; y, al bajar y tenerse que despedir de la Virgen, hace el efecto contrario, hace que el deseo de estar en la ermita bajar suponga hacer más sacrificio.

 

SALTANDO A LA COMBA.

También en algunos juegos, sobre todo de las mozas, saltando a la comba que normalmente participaban, como mínimo 3 chicas de entre 15 y 20 años, que podían unirse cuantas mozas quisieran, y el juego consistía en coger una cuerda de unos tres o cuatro metros, una a cada lado del extremo de la cuerda haciendo movimientos circulares, saltando una moza en el centro del círculo sin rozar la cuerda y al iniciar los saltos se cantaba una canción evocando a la Virgen de la Sierra, en golpes bisílabos, entonando un soniquete, que decía así: "Virgen..., de-la..., Sierra..., díme..., cuantos..., años..., voy-a..., vivir...: Uno..., doos..., trees..., cuatro..., cinco..., seeis..., siete..., ocho..., nueve..., dieez..., once..., doce..., y así hasta perder".

La saltante contaba los saltos y se suponía que tantos saltos aguantase saltando eran los años de su vida, hasta que se cansaba de saltar o no saltaba bien y le daba la cuerda en los pies y perdía, y entonces esta señorita pasaba a relevar a una de las que estaba accionando la cuerda. Así se repetía hasta completar el ciclo del juego cuando habían participado todas las chicas.

 

CANCIONES DE LA JOTA Y DEL FANDANGO.

Dialogando con aquellas personas consideradas portadoras del saber letrillas de canciones populares dedicadas a nuestra Virgen de la Sierra, he aquí las que he podido recoger, y que a buen seguro hay muchas más (me hubiera gustado recopilar todas), de las cantadas en los bailes regionales como la jota y el fandango de Villarrubia. Todas son de cuatro versos octosílabos, generalmente asonantados el segundo con el cuarto, quedando libres el primero y el tercero.

Así tenemos esta que dice:

Si a la Virgen de la Sierra,

se la llevan a Madrid,

todos los villarrubieros,

nos vamos allí a vivir.

En efecto. A nuestra Virgen de la Sierra nadie se la va a llevar a ninguna parte. ˇFaltaría más!. Pero, sí que va con todos y cada uno de nosotros a donde quiera que vayamos. Todos la llevamos en nuestra mente y en nuestro corazón. żEn qué hogar de villarrubiero/a, estemos donde estemos -ya sea en Villarrubia o en cualquier otro lugar-, no hay un recuerdo de nuestra Patrona?. Yo diría que en todos. En todos hay algún recuerdo de Su Virgen de la Sierra. Ya sean cuadros..., estampas..., medallas...: En todos hay infinidad de recuerdos.

También esta otra canción que dice:

En Villarrubia, hay tres cosas,

de gran fama en esta tierra:

Las mujeres y el fandango,

y la Virgen de la Sierra.

Esta coplilla, de cuatro versos octosílabos, de rima consonante el segundo con el cuarto verso, quedando libre el primero y el tercero, nos pone de manifiesto la fama y celebridad que nuestra patrona tiene desde tiempo inmemorial, no sólo en nuestro pueblo, sino fuera de las fronteras de nuestra Patria chica, pues no en vano siempre ha sido Patrona de catorce villas. Estas catorce villas son las que componían el Priorato de la Orden de San Juan de Jerusalén. Villas que se han ido incrementando hasta llegar a las dieciocho actuales, por lo que, algunas de ellas, es posible que fueran entidades locales menores habiendo alcanzado su propia autonomía. Estas dieciocho Villas son: Alcázar de San Juan, Arenas de San Juan, Argamasilla de Alba, Camuñas, Consuegra, Herencia, Las Labores, Madridejos, Quero, Tembleque, Turleque, Urda, Villacañas, Villafranca, Villar del Pozo, Villarrubia, Villarta y Yébenes.

Hay otra canción muy cantada, y es esta:

Villarrubia es un rosal,

dicen los villarrubieros,

y la Virgen de la Sierra,

es el capullo primero.

La letra de esta coplilla viene a ensalzar de una forma sublime por encima del género humano a nuestra Celestial Patrona, ya que, metafóricamente al comparar al pueblo de Villarrubia con un rosal y sublimar a nuestra Virgen en su cúspide, nos la sitúa como nuestra protectora, como extendiendo Su manto sobre Su pueblo. Esta canción, aparte de ser cantada en el típico fandango de Villlarrubia, también se oía con frecuencia en las cuadrillas de vendimiadores y aceituneros, y también en otros acontecimientos, como por ejemplo, cuando grupos de jóvenes regresaban del Santuario demostrando su alegría después de haber pasado un buen día de romería.

A continuación expresamos cuatro canciones, también de la jota y del fandango, que quizá por ser más antiguas son menos oídas, recogidas del saber popular de la gente de nuestro pueblo.

A la Virgen de la Sierra,

le gusta mucho el fandango,

y no lo puede bailar

porque tiene al niño en brazos.

La alegoría de esta canción da a entender que la Virgen de la Sierra se encuentra agusto entre nosotros, que le gusta lo nuestro, como es el original y singular fandango de Villarrubia.

Patrona de Villarrubia,

tienes tu ermita en la sierra,

entre tomillo y romero

por eso estás tan morena.

La soleada ladera del paraje donde se ubica la ermita, parece que invitó al autor de esta letra a pensar que la tez morena de la Sagrada Imagen se debe al hecho de estar en esta cálida ladera.

Desde el alto "Marañosa",

brillantes se ven dos luces:

son, la Virgen de la Sierra,

y la Virgen de las Cruces.

El alto de la Marañosa es un paraje situado próximo a los altos de Barrera, junto al popularmente conocido "carril de los volanderos" (aunque el nombre verdadero de este camino será más bien de "los veladores", por aquello de subir por él a velar a la Virgen), desde donde el autor de esta letrilla presumiblemente observó la visión de los dos santuarios, uno al Norte y otro al Sur.

Cantaba un villarrubiero,

en los altos de Barrera,

por allí viene mi novia,

con la Virgen de la Sierra.

Los altos de Barrera donde nace el arroyo de las Barreras de Jétar, es un paraje situado también próximo al carril de los "Veladores", desde donde también se observa fácilmente el Santuario de nuestra Señora de la Sierra. Pero, el autor de esta canción, al componerla, quizá pensó más en la devoción de su amada por la Virgen de la Sierra que en la ubicación del sitio donde se supone que cantaba el villarrubiero.

Esta otra más reciente, que dice:

Mi pueblo tiene una joya,

que no la tiene Madrid,

y es la Virgen de la Sierra

su Celestial Querubín.

Esta canción refleja la estimación tan elevada que el pueblo entero de Villarrubia tiene por su Patrona, al anteponer la fuerza espiritual que le dá su Virgen de la Sierra a los valores materiales que puede encontrar en la Capital de España.

 

POR SEVILLANAS.

Somos sombra en la marisma, Es morena y salerosa,

y venimos a cantar, aunque no sea sevillana.

a la Virgen de la Sierra, Ella es toda de la Mancha,

que en su blanca ermita está. y no se cambia por nada.

Es la Virgen de la Sierra, En la fiesta se la traen,

Patrona de Villarrubia, todo el pueblo va a por ella,

tan morena y tan radiante, ella viene sonriente,

como ella no hay ninguna. tan morenita y tan bella.

Tiene su ermita en la Sierra, Nosotros, por sevillanas,

entre tomillo y la jara. le venimos a cantar,

En mayo es su romería, a la Virgen de la Sierra,

todo el pueblo la acompaña. que en su blanca ermita está.

Esta canción, compuesta hace unos seis años por José Caravantes Urda, hijo de Villarrubia, componente del grupo musical "Sombra en la Marisma", se sale de lo nuestro, se sale de lo popular de esta tierra, pero a buen seguro que a su autor le ha movido componerla el hecho de ser villarrubiero, aunque su vida transcurra en otras latitudes, queriendo demostrar, con ello, sus raíces sentimentales de cariño, que no se olvidan, hacia la cuna de su procedencia y, en su costumbre habitual, manifestar esa reminiscencia que en él perdura.

 

Finalmente diremos, respecto a las canciones populares, que debemos reavivar su práctica para que no caigan tanto en desuso y que no se pierdan con en el paso del tiempo. Sería bueno promocionar de alguna forma este tipo de demostraciones de fe a nuestra querida Patrona, con estas canciones autóctonas para que permanezca viva esta rica tradición que enriquece y forma parte del acervo cultural de nuestro pueblo. Se observa que, en estos tiempos que corren, se canta poco a la Virgen de la Sierra. Sólo se le canta la Salve, que sin duda es emocionante, y en contadas ocasiones se canta el Himno de la Virgen de la Sierra y también en contadas ocasiones cuando actúa el Grupo de Coros y Danzas con la jota y el típico Fandango de Villarrubia. Pero esa serie de canciones propias de las romerías y de nuestro baile regional, y que ahora no se oyen entre la gente joven, son las que se deben promocionar. Esas canciones que se cantaban cuando se la desplaza para llevarla y traerla del Santuario al pueblo o viceversa, con todo el bullicio de la gente que acompaña a la Virgen en su andadura, son las que más se van perdiendo; por eso debemos promocionarlas de alguna forma, hay que buscar la manera de hacerlo.

Ciudad Real, Julio de 2.000

FABIÁN MARTÍNEZ REDONDO