Curiosa carta aparecida en el Diario de Navarra

 

CARTAS AL DIRECTOR

Correos, los últimos de Filipinas

El título puede sugerir a los lectores dos significados bien distintos; aun cuando los dos, en mi opinión, son válidos, me voy a referir a un tercero, y espero y deseo que al final de esta carta me darán la razón.

Primero voy a hacer un repaso a los últimos 20 años de "democracia" aquí, en Navarra, y hablar de las transferencias que se han ido consiguiendo a lo largo de este periodo. El orden cronológico no sé si es el correcto, pero en este caso ahora poco importa, el resultado es lo verdaderamente importante. Sanidad, Educación, trabajadores de la UPNA, Inem y por último Justicia. Tan sólo quedamos los trabajadores de Correos sin transferir y por supuesto sin cobrar lo que ellos.

El futuro próximo no es muy halagüeño que digamos, ya que en el año 2003 se convertirá en SA y será el propio mercado el que marcará sus pautas, éstas son, despedir y jubilar a 15.000 trabajadores, dejar sin correo a pueblos pequeños o en su defecto pagar 1.000 pts. diarias, por ejemplo, para que te lleven el Diario de Navarra a Iratxeta (hermoso pueblo de Valdorba), y así sucesivamente hasta que funcione exclusivamente de manera mercantilista pura y dura.

Sé que a mis compañeros, por vergüenza, este punto que voy a tocar no les hace ninguna gracia, pero la situación es extrema y creo que lo entenderán. Soy funcionario de Correos, con 18 años de antigüedad, me dan de paga extraordinaria 69.000 pesetas en julio y la misma ridícula cantidad en diciembre, gano 130.000 pts. al mes, algún navarro de bien se queda cada mes con 120.000 pts. que me pertenecen en justicia porque, según las últimas estadísticas, el sueldo medio de cada navarro es de 250.000 pts. al mes. Cobro lo mismo que en cualquier aldea del Estado, siendo aquí que un piso te cobran, aunque no los vale, 25 millones, y en pueblos de Andalucía cuestan 3 millones. Como ven, el desfase es increíble, pero en los sueldos no existe tal desfase, pues ganamos lo mismo un cartero de aquí que uno de Villarrubia de los Ojos (...).

Endika Zabalza