En busca de la vacuna contra la mixomatosis en la liebre

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Instituciones públicas y privadas trabajan en ‘Mixolepus. Estudio del brote de mixomatosis en liebre, medidas de prevención de la enfermedad y gestión sostenible de sus poblacion’

Desde que hace siete meses fueran diagnosticados en Castilla-La Mancha los primeros casos de mixomatosis en liebre ibérica (Lepus granatensis), la población de esta especie se ha visto diezmada en provincias como Ciudad Real, donde hay cotos con una mortalidad de más del 70% e incluso con el 90%, según datos de los técnicos de la Federación de Caza de Castilla-La Mancha. La enfermedad vírica mutada del conejo también ha tenido efectos devastadores en hasta nueve comunidades, por lo que un grupo de entidades públicas y privadas han conformado un grupo de investigación que desarrollarán el estudio ‘Mixolepus’ para dar con una vacuna, entre otros objetivos.

La mixomatosis ha matado a miles de liebres en más de una veintena de provincias de Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad valenciana, Extremadura, Madrid, Murcia y Baleares, una incidencia que ha causado una gran preocupación entre los cazadores y gestores de cotos, explica a El Campo Carlos Sánchez, director de Investigación de la Fundación Artemisan.

La confirmación del virus por parte de la Universidad de Oviedo y las desastrosas consecuencias en la especie cinegética, ha hecho que el Instituto de Sanidad Animal IRTA-CReSA, junto al Ministerio de Agricultura y con financiación de Laboratorios Labiana y Fundación Artemisan, hayan creado un grupo de trabajo, en el que también participan las universidades de Oviedo y Córdoba, el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete y las Federaciones de Caza y de Galgos de España.

En dos direcciones

El grupo, concreta Sánchez, ya trabaja en ‘Mixolepus. Estudio del brote de mixomatosis en liebre, medidas de prevención de la enfermedad y gestión sostenible de sus poblacion’.

Lo han planteado en dos direcciones; por un lado están estudiando el virus en liebre y el desarrollo de vacunas que puedan frenar la situación, y por otro lado están analizando la gestión en los cotos y divulgando entre cazadores y gestores buenas prácticas para el trtamento de la especie.

En este sentido, han seleccionado un número de cotos y fincas en Castilla-La Mancha, con el objetivo de elaborar censos de liebres, a través de conteos nocturnos, dentro de un proyecto respaldado por la Junta de Comunidades.

De la misma manera, las distintas autoridades autonómicas realizarán durante estos meses una segunda ronda de encuestas epidemiológicas para conocer la situación en cotos que registraron casos de mixomatosis en liebres meses atrás, así como la Fundación Artemisan complementará esta encuesta con otra sobre gestión, a través de whatsapp y por el correo electrónico investigacion@fundacionartemisan.com.

El objetivo es conocer de manera más precisa la presencia de este lepórido, sobre todo en los núcleos en los que casi ha desaparecido.

Esos datos “nos ayudarán a entender cómo está la liebre y qué se puede hacer”, apunta Sánchez, ante escenarios lastrados por la pérdida de casi toda la población lebrera.

Causas

Respecto a la causa del contagio de las liebres, Sánchez indica que los vectores de riesgo pueden ser los mosquitos de las zonas húmedas o las distintas actividades de los humanos. “Pero ya se sabe que el virus del conejo ha mutado, por lo que los bulos de que ‘la enfermedad la ha soltado la Administración’ son ciertamente bulos”.

Con todo, el estudio sobre la gestión de la liebre ibérica y de la influencia de la mixomatosis “nos ayudará a conocer más datos sobre la mutación y su impacto en la liebre en Castilla-La Mancha”.

Precisamente, el Gobierno de la región castellano-manchega, señala el veterinario, ha recogido dentro de esta estrategia datos “en el campo” sobre la afectación de la enfermedad, en colaboración con las organizaciones cinegéticas y de cazadores, para “ver tras la temporada de caza, cuál es la situación en los cotos”.

Protocolo

Las actuaciones regionales se iniciaron desde que se registraron los primeros positivos en el mes de agosto.

En concreto, la Dirección General de Política Forestal y Espacios de la Consejería de Agricultura activó, como medida preventiva, las actuaciones contempladas en el Plan de Vigilancia Sanitaria de Fauna Silvestre, y en la primera nota informativa del 21 de agosto, tras las muertes por el virus de liebres en Mota del Cuervo (Cuenca), Pedro Muñoz y Socuéllamos, elaboró un protocolo, en el que aconsejaba no manipular los cadáveres y comunicar cualquier información de la enfermedad a la administración, a través de las direcciones provinciales, los agentes medioambientales o por correo electrónico.

El 18 de octubre emitió otra nota, en la que enumeraba los pueblos afectados en la región y recordaba que la mixomatosis es una enfermedad “que en ningún caso causa problemas para la salud pública, al no ser una zoonosis”, es decir, que no hay posibilidad de que se transmita al ser humano.

Al ser periodo de veda, también recomendaba abatir la liebre únicamente en la modalidad de caza con galgo, o no cazarla en caso de grandes mortandades.

Posteriormente, el 30 de octubre, la Junta informó en otro comunicado de los resultados de la reunión del Consejo Regional de Caza celebrado el día anterior, donde se trató como punto único la mixomatosis.

Los participantes en el encuentro mostraron su preocupación, repasaron las medidas del protocolo, así como no instaron a seguir pautas de forma obligatoria sobre la caza de la liebre, dejando a los titulares de los acotados, fundamentalmente a las sociedades de cazadores, en buena parte federadas, su autogestión, en función de la gravedad de la afección mortalidad que haya en el coto.

También se acordaron trasladar las experiencias y actuaciones recabadas en el Consejo al Grupo de Trabajo del Ministerio.

Mapa

El último parte de la Consejería de Agricultura, fue publicado el 19 de diciembre, con un mapa detallado de la situación de la enfermedad.

Del casi centenar de focos en toda la región, Ciudad Real era la provincia con más incidencia.

En concreto, en ese momento había presencia del virus en Almagro, Aldea del Rey, Argamasilla de Alba, Almodóvar del Campo, Campo de Criptana, Corral de Calatrava, Daimiel, Horcajo de los Montes, Navalpino, Piedrabuena, Saceruela, Malagón, Puertollano, Herencia, Miguelturra, Manzanares, La Solana, Infantes, Torrenueva, Torre de Juan Abad, Tomelloso, Viso del Marqués, Almuradiel, Pedro Muñoz, Socuéllamos , Valdepeñas, Villamayor de Calatrava, y Villarrubia de los Ojos.



Fuente : www.lanzadigital.com

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