viernes, septiembre 25, 2020
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¿Por qué no se debe mezclar lejía con agua caliente (y sí con fría) para desinfectar?

Frente al coronavirus, tan importante es el lavado frecuente de manos como la limpieza de los hogares. Pero siempre, antes de desinfectar, hay que limpiar y para eso basta con los limpiadores habituales.

Emergencia coronavirus: momento de extremar la higiene

OCU siempre ha insistido en que en las casas basta con limpiar para arrastrar los gérmenes, que no es necesario desinfectar luego, puesto que no estamos en un hospital. Pero ahora, con el aumento de las cifras de contagios del coronavirus, tenemos que extremar la higiene.

Atención a los siguientes consejos porque sirven tanto para quienes tengan en casa a alguien con síntomas compatibles con el COVID-19, como para las personas expuestas a entrar en contacto con el coronavirus, que somos todos.

Primero limpiar con agua y jabón o detergente

Lo primero sigue siendo limpiar y para eso no necesitas más que el limpiador que utilices de forma habitual para cada zona de la casa o para las distintas superficies. La buena noticia es que el jabón y el detergente, por su propia estructura, no solo arrastran el virus, sino que rompen su cápsula y, por lo tanto, siguen siendo el primer aliado en la desinfección.

Y luego, desinfectar con lejía diluida

Una vez que hayas limpiado, y no antes, ni mucho menos en lugar de limpiar, puedes aplicar  un producto desinfectante. Hay varias opciones, pero lo más habitual es utilizar lejía.

La lejía para desinfección se usa en una proporción de 1:50 en agua fría, sin detergente. Es decir, un vaso de lejía por cada 10 litros de agua. 

Un vaso normal son 200 ml y 10 litros de agua es la capacidad de casi todos los cubos de fregar. Ni el vaso ni el cubo se llenan hasta el borde. Ten en cuenta que un vaso grande es fácil que contenga 400 ml; y un cubo bastante lleno, sin rebosar, puede albergar 12 litros.

Sin embargo, si en casa hay una persona enferma por el coronavirus, es mejor desinfectar con una proporción de lejía mayor, de 1:10, equivalente a una solución de 0,5% de lejía. Se puede hacer la mezcla utilizando el tapón de la lejía como dosificador: 1 medida de lejía diluida en 9 medidas de agua fría. Impregna una bayeta con esa mezcla y pásala especialmente por las superficies donde haya podido caer alguna secreción del enfermo.

Para evitar daños o accidentes, siempre sigue las instrucciones de uso del fabricante. Hazlo por ti y por todos: piensa que los servicios de salud ya tienen bastante con atender las emergencias por el coronavirus. Algunas recomendaciones de uso de la lejía:

  • Para que sea eficaz, la mezcla de agua con lejía hay que prepararla cuando se vaya a usar y no guardar la dilución de un día para otro.
  • Nunca mezcles lejía con otros productos de limpieza, ya que se pueden producir reacciones químicas peligrosas.
  • Dilúyela en agua fría. Si empleas agua caliente, se evapora el cloro y ya no desinfecta.
  • Ten cuidado con las salpicaduras sobre la cara, los ojos o la ropa. Ponte mejor prendas usadas, guantes de cocina y unas gafas de plástico protectoras.
  • Procura abrir la ventana de la habitación durante su aplicación y al terminar, para ventilar.
  • Manten la lejía (junto con el resto de productos de limpieza) fuera del alcance de los niños, para evitar accidentes domésticos.


Fuente : https://www.ocu.org/vivienda-y-energia/equipamiento-hogar/consejos/desinfectar-en-casa

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