La campaña de recogida de la aceituna encara su recta final marcada por las lluvias registradas en las últimas semanas, que han provocado retrasos en la recolección y una reducción puntual de la cosecha. Así lo explica Jesús Julián Casanova, presidente del grupo Oleo Vidabol y de la Cooperativa El Progreso, quien reconoce que, aunque el agua “siempre es buena y bienvenida”, en esta ocasión también ha tenido efectos negativos.
“Las lluvias siempre son buenas, pero hay que lamentar que donde han caído han hecho un poquito de daño”, señala Casanova, que concreta que el impacto sobre la campaña se ha centrado “sobre todo en dos aspectos: retrasos en la recolección y, al mismo tiempo, con la lluvia y los aires, la caída de muchas aceitunas y la imposibilidad de poder recogerlas”.
Este escenario ha provocado que parte del fruto haya terminado en el suelo, lo que supone una pérdida directa para los agricultores. “Mucha gente cuando ha ido a recoger la aceituna, se la ha encontrado en el suelo y eso ya no es un aceite apto”, explica el presidente de la cooperativa. En este sentido, aclara que la aceituna caída no se recoge porque “si se hiciera, los aceites no serían correctos”, al no cumplir con los estándares de calidad.
A pesar de estas dificultades, desde la cooperativa señalan que las previsiones iniciales se mantienen. “Las estimaciones que teníamos más o menos se van a cumplir dentro del grupo”, apunta Casanova, aunque matiza que los efectos de la climatología han sido desiguales según zonas y explotaciones.
En cuanto al calendario, la campaña se encuentra prácticamente finalizada. “Estamos a punto de terminar. El último día era este jueves, pero todavía queda algún agricultor que no ha podido entrar en su parcela”, indica. Las causas están relacionadas con el estado del terreno: “A lo mejor está inundado o es un terreno arcilloso, con imposibilidad de entrar”.
La previsión es que estos agricultores puedan acceder a sus fincas durante el fin de semana y dar por concluida la campaña el lunes. Un cierre que llega con balance contenido, pero condicionado por una meteorología que, una vez más, ha demostrado su importancia.
Fuente: lanzadigital
