Después de tres derrotas consecutivas, el Viña Xétar Villarrubia parece que se ha animado sumando los últimos seis puntos que ha disputado.
Necesitan un milagro para colarse en el play off de ascenso a falta de doce puntos por disputarse y con una distancia de ocho frente al Manchego, su rival más cercano y el que marca la última plaza. Necesitaría una debacle del equipo de Esteban Quintas y sacar adelante todo lo que tiene por delante.
Parece que los de Darío Martín han llegado tarde a presentar las credenciales necesarias para estar entre los mejores, no obstante, el reto es estar ahí por si sonase la flauta a última hora y surgiese una de esas oportunidades que aparecen una vez cada muchos años.
Lo cierto es que más allá del play off, el equipo quiere acabar la temporada con buenas sensaciones, pensando en el próximo curso y en el proyecto del próximo año, en el que algunos jugadores todavía tienen que ganarse el hueco.
Este fin de semana los villarrubieros visitan a un Azuqueca condenado al descenso que llega a esta jornada después de sumar dos derrotas consecutivas y a la espera de que se confirme matemáticamente su caída.
Sumar la tercera victoria consecutiva sería una forma de reivindicarse en este tramo final y una forma de meter presión a los primeros clasificados. Saben, por su último encuentro contra Sonseca, que aunque el equipo que esté enfrente llegue con al soga al cuello, hasta que no finalice el curso, todo el mundo quiere sumar de tres en tres, porque en una victoria se acaba curando cualquier herida.
Fuente: lanzadigital

