Dispositivos por tierra y aire contra los robos de aceituna en la provincia de Ciudad Real

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Han reforzado la vigilancia con empresas privadas, guarderías rurales y drones
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Los ayuntamientos de Cózar, Malagón, Porzuna, Torrenueva y Villarrubia de los Ojos son algunos de los municipios de la provincia de Ciudad Real que han decidido intensificar la vigilancia en sus términos municipales ante la alerta de posibles robos de aceituna en la actual campaña, por el encarecimiento del precio del aceite.

Es la respuesta a las demandas de los productores que, a través de sus cooperativas y entidades asociativas, han instado a las administraciones a actuar ante el riesgo de sustracción del fruto de la oliva, al igual que han pedido controlar las instalaciones olivareras y puntos de recogida para garantizar la legalidad de las operaciones de compraventa.

Los consistorios no han dudado en intentar poner ‘puertas al campo’ con importantes dispositivos de vigilancia las 24 horas al día en los meses de cosecha, entre diciembre y febrero, con personal de las guarderías rurales de los ayuntamientos -en algún caso a través de planes de empleo-, trabajadores de empresas de seguridad privada e incluso, por vía aérea, con drones como verdaderos espías desde el cielo para disuadir a los amigos de lo ajeno.

Los contingentes trabajarán en colaboración con el servicio de los equipos Roca de la Guardia Civil, a través de distintos modelos de organización, para preservar la producción de aceite de la provincia -la mayor de la región-, estimada para la actual campaña en 43.000 toneladas de aceite.

Villarrubia de los Ojos, junto a las cooperativas

Villarrubia de los Ojos es una de las localidades del Campo de Calatrava con más tradición oleícola que ha decidido contratar de forma extraordinaria seguridad privada para vigilar sus olivares, junto al servicio de guardería rural del Consistorio.

La decisión se aprobó en un Consejo Local Agrario y contó con el consenso de todas las entidades representadas, como son las cooperativas ‘El Progreso’ y ‘El Rubial’, los sindicatos agrarios y las plataformas de pozos de explotaciones prioritarias, explica su alcaldesa, Encarnación Medina.

“Valoramos el presupuesto y decidimos hacerlo en colaboración con las cooperativas”.

El refuerzo de la vigilancia se desarrollará las 24 horas del día durante varios meses desde diciembre, por la mañana con los guardas rurales, y por la tarde noche con el servicio de una empresa privada, que costearán ‘El Progreso’ y ‘El Rubial’. El Ayuntamiento se hará cargo del gasto del vehículo y del gasoil.

Los agricultores también están colaborando en el contingente, indica la regidora villarrubiera, tras haberse formado sobre la forma de patrullar con agentes del grupo Roca de la Guardia Civil en un curso.

Igualmente habrá medidas de control de la aceituna que entra en las almazaras de Villarrubia de los Ojos para detectar su origen.

Son medidas “disuasorias”, para Medina, que al menos “dan tranquilidad”.

Torrenueva

Otro municipio ciudarrealeño que ha decido intensificar la vigilancia en el campo durante los próximos meses es Torrenueva, localidad del Campo de Montiel con cerca de 3.000 habitantes. Su alcalde, Raúl Bravo, celebra la decisión porque contribuirá a mejorar la seguridad de las explotaciones de sus olivareros durante las 24 horas al día.

Los refuerzos han empezado este 1 de diciembre, con la puesta en marcha de la guardería rural, conformada por dos personas, que prestarán el servicio en el término municipal durante tres meses, las 24 horas del día de lunes a domingo, en diferentes turnos rotativos, con el fin de apoyar a la Guardia Civil.

Los vigilantes han sido seleccionados, según el primer edil torreveño, por una bolsa de empleo, y sus costes laborales -nóminas y seguros sociales-, serán sufragados por el Ayuntamiento, que también cuenta con la colaboración de la cooperativa olivarera ‘San Isidro’ y la Asociación de Agricultores local, que pagan la automoción.

El objetivo “es disuadir la intención de realizar robos, ante el alto precio del aceite”.

Bravo celebra pide la máxima colaboración de todos los vecinos a lo largo de la recolección y recuerda que es la primera vez que se lleva a cabo esta contingencia, tras escuchar las demandas de sus agricultores que “nos parecieron claras, sensatas y coherentes”.

Cózar, desde el 6 de noviembre

En la misma comarca, la pequeña localidad de Cózar se adelantó e introdujo similares medidas de vigilancia el 6 de noviembre, en colaboración con la cooperativa ‘Cózar de la Sierra’ y coordinados de manera permanente con la Guardia Civil.

También reforzarán la vigilancia en las almazaras, “para evitar la llegada y recogida de aceituna que haya sido sustraída”.

Han incorporado a dos personas en su guardería rural, y cuentan con los servicios de una empresa de seguridad privada, con el fin de dar cobertura completa todo el día, señala el alcalde, Luis Rico. Desarrollan la vigilancia en el campo en tres turnos, los dos primeros -de 8 a 15 horas y de 15 a 22 horas- lo cubren estos servicios, mientras que el tercero, de 22 a 8 horas, lo afronta la cooperativa.

Rico destaca la implementación de la plantilla de guardería con hasta cuatro efectivos, tres para la vigilancia, y uno para las labores del puesto en los caminos y explotaciones, debido a las expectativas “de récord” para la campaña de aceituna, que empezará el 4 de diciembre.

Por último, Rico, destaca “la importancia de proteger los medios de vida de los agricultores” porque “nuestros olivares son un pilar fundamental de nuestra economía local”.

Porzuna, experiencia de años

Porzuna es un municipio con similares medidas en marcha, aunque no son novedosas, dada la amplia experiencia en vigilancia que acumula la población contra los robos en agricultura y ganadería, tal y como destaca su alcalde, Carlos Jesús Villajos. “Al menos una década”, sostiene el regidor porzuniego.

Este año es “más especial”, debido a los altos precios del aceite, y por ello el Consistorio ha organizado un servicio extraordinario de seguridad privada para vigilar su término, además del personal de la guardería rural y la las Fuerzas de Seguridad del Estado.

El dispositivo cuenta tres empresas de seguridad privada (se ha sumado la tercera al inicio de diciembre), y los servicios de policía municipal -visitan puntos de compraventa de aceituna para evitar las ventas fraudulentas- y la Guardia Civil -previenen los robos en el ámbito rural-. El fin es dar vigilancia al amplio término municipal que se ubica en la comarca de Los Montes, y que se distribuye en nueve aldeas y una EATIM (El Torno).

Villajos destaca “la importancia” del sector primario en la localidad, especialmente del olivar, que ha aumentado su extensión como alternativa al maíz. Del mismo modo, la cifra de industrias olivareras en una población de 3.500 personas, también da idea, según el alcalde, del peso de la olivicultura, con la cooperativa ‘San Pantaleón’, dos almazaras en funcionamiento y otras dos en construcción, además de otros puntos de recogida.

La vigilancia, según el regidor, también es efectiva para evitar la sustracción de corderos en las granjas ovinas de la localidad.

Malagón, pionero y con drones

El Ayuntamiento de Malagón es otro de los que ha respondido a la preocupación por los robos de su tejido agrícola con un despliegue de medios que, según su primer edil, Luis Carlos Segura, “es pionero” por la “gran magnitud que tiene”.

El plan de actuación está compuesto por el personal de varias empresas de drones que han contratado, el refuerzo en el equipo humano de la guardería rural y la puesta en marcha de una línea telefónica las 24 horas “para recibir cualquier incidencia”.

El dispositivo fue activado a finales de septiembre, tras la reunión de Junta Local de Seguridad, y tiene una “gran dimensión” por el “gran despliegue de personas con el que cuenta”. Se cerrará “cuando acabe la campaña”.

Segura muestra su satisfacción por “la eficacia” del programa, que están desarrollando, en colaboración con efectivos de las Fuerzas de Seguridad y los sistemas de vigilancia de otras localidades cercanas, ya que ha permitido la reciente detención de tres personas en el polígono industrial malagonero que habían robado 1.200 kilos de aceituna en el término de Torralba de Calatrava.

“Demuestra que funciona”, ha celebrado el regidor malagonero.

Servicios exclusivos de la Guardia Civil

Desde la Guardia Civil de Ciudad Real han confirmado el compromiso con este empeño y han señalado que disponen de una Orden de Servicio “exclusivamente para la campaña de aceituna”. Significa que “se refuerzan todo tipo de servicios, no sólo ROCA”, con el objetivo de “minimizar esos robos”.

Estos efectivos policiales realizan una labor de vigilancia más intensa en las explotaciones agrícolas de olivar, cooperativas, almazaras, transportes y, especialmente, en lugares de compraventa de aceituna.

Fuente: lanzadigital