El agua le ha devuelto la vida al parque nacional de las Tablas de Daimiel que esta semana ha superado el máximo de inundación que alcanzó la primavera pasada (1.100 hectáreas). Al río Gigüela –corre por el parque desde el 11 de febrero-, se suma estos días el aporte de aguas del arroyo de la Cañada del Gato y la dehesa Quinto de la Torre.
La Cañada del Gato y la dehesa Quinto de la Torre forman junto con la finca Casablanca (que se compró el año pasado) la corona forestal norte del humedal, un territorio adehesado cerrado a las visitas que protege hábitats considerados clave y mejora lo que se denomina la “conectividad ecológica”.
Las Tablas llegarán al tope de inundaciones a finales de marzo
Con el agua circulando hasta por la zona de dehesas y la presa de Puente Navarro a punto de verter al humedal, se prevé que el parque llegue al tope de inundación, 1.500 hectáreas, «a finales del mes de marzo”, dice Carlos Ruiz de la Hermosa, el director conservador.
No solo las borrascas de enero y febrero le han sentado bien a las Tablas de Daimiel. La última borrasca Regina (el viernes) y la dana de esta semana están consiguiendo lo impensable hace unos meses, que las Tablas vivan otra primavera espectacular, comparable a la de 2010.
El Organismo Autónomo Parques Nacionales celebra en redes sociales el buen momento de las Tablas, una visita imprescindible esta Semana Santa, con un video del agua discurriendo por la zona interior y no visitable del humedal.
Espectacular censo de aves en febrero
Lo bueno de las Tablas de Daimiel es que son tan extraordinarias que cualquier mínima mejora en la aportación de agua supone un estallido de vida exponencial. El último censo de aves del mes de febrero constató la presencia de 900 patos cuchara, 1.750 ánades frisos, 1.600 ánades azulones y 2.000 cercetas comunes.
Aves en peligro de extinción
Aves en peligro de extinción se censaron 55 cercetas pardillas, 60 porrones pardos, casi 700 porrones europeos, 400 patos colorados, 3.500 fochas e incluso 2.200 grullas, que ya prácticamente se han ido.
Esperando a los cernícalos primilla
Por otra parte, el humedal espera a los delicados cernícalos primilla marcados el año pasado en las Tablas, que están de vuelta por la península ibérica. Los ejemplares, identificados por radiomarcaje, han pasado el invierno en Mali y Mauritania.
La semana pasada los localizaron en el valle del Ebro desde donde avanzan rumbo a las Tablas de Daimiel para iniciar la cría en el humedal.
Asomarse a la vida que rebosa estos días en las Tablas de Daimiel también es posible abriendo una ventana online a la laguna permanente, con la cámara web de SEO/BirdLife.
Este invierno de 2026 es el tercer año que río Gigüela corre de manera natural por el parque nacional, la diferencia con 2024 y 2025 es que entonces fue en los meses de abril y marzo, respectivamente.
El tercer año consecutivo que corre el Gigüela
El año pasado, cuando las Tablas fueron noticia por el récord histórico de censo de aves, en el tablazo central la escala del nivel de agua llegó a 66, “este año alcanzamos 55 en febrero y el Gigüela ha entrado como un mes antes”, comenta De la Hermosa.
Fuente: lanzadigital






