martes, noviembre 24, 2020

Sociedad

Doce colegios de Castilla-La Mancha mantienen nombres franquistas que vulneran la Ley de Memoria

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La noticia de que la localidad albaceteña de La Roda cambiará el nombre del CEIP José Antonio -homenaje al dictador Primo de Rivera- por el Purificación Escribano López, en honor a una profesora e investigadora, ha puesto sobre la mesa los vestigios del incumplimiento de la Ley de Memoria Histórica en los centros docentes de Castilla-La Mancha.

En la actualidad, 12 centros de Infantil y Primaria castellanomanchegos mantienen nombres relacionados con la dictadura de Francisco Franco que tuvieron un papel destacado en la guerra civil española o en la represión política. 

Romualdo de Toledo ( Molina de Aragón, Guadalajara, 1895- Madrid, 1974) da nombre a un centro en Jadraque (Guadalajara). Fue quien estableció, entre otras medidas, la obligatoriedad de colocar el crucifijo en los centros escolares desde su puesto de director general de Enseñanza Primaria.

Figura en la lista de los veintidós juristas que, designados por el Ministerio de Gobernación franquista, elaboraron el “dictamen sobre la ilegitimidad de los poderes actuantes el 18 de julio de 1936”, un documento publicado el 21 de diciembre de 1938 y que pretendía justificar la sublevación militar que provocó la guerra civil española. Fue concejal del Ayuntamiento de Madrid y consejero de la Agencia EFE desde su fundación en 1939.

Silvano Cirujano (El Romeral, Toledo, 1881- Toledo, 1939) da nombre a dos colegios en la provincia toledana. Es conocido por refugiarse en el Alcázar de Toledo cuando en julio de 1936 se produjo el fracaso del golpe militar en esta ciudad. Era militar y participó activamente junto a sus tres hijos en la defensa de la fortaleza por lo que fue condecorado y nombrado gobernador civil de Toledo.

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Fue amigo personal de José María Finat y Escrivá de Romaní(Madrid, 1904-Madrid, 1995), conocido como conde de Mayalde, el nombre que lleva el colegio de Añover de Tajo (Toledo).

Este aristócrata, abogado, militar y político español fue hombre de confianza tanto de Franco como de Ramón Serrano Suñer. Por eso ocupó cargos como el de director general de Seguridad (1939-1941), fue embajador de España en la Alemania nazi (1941-1942), gobernador civil de la provincia de Madrid (1939-1940), y posteriormente fue alcalde de Madrid, entre 1952 y 1965. Llegó a colaborar con la Gestapo.

En Fuensalida (Toledo) el colegio lleva el nombre de Tomás Romojaro Sánchez (Santander, 1907-Madrid, 1980).  En 1939 fue nombrado jefe provincial del Movimiento de Toledo. Tras la instauración de la dictadura franquista fue gobernador civil en Santander, Valladolid y Zaragoza. También fue ministro del Tribunal de Cuentas del régimen franquista.

En La Torre de Esteban Hambrán, el colegio lleva el nombre de Juan Aguado, jefe de la Falange en esta localidad, y jefe de la sublevación militar tal y como acredita un informe de la Guardia Civil de Méntrida de 1942.

Blas Tello (Manzanares, Ciudad Real, 1908- Ciudad Real, 1984) da nombre al colegio toledano de Navalcán. Era magistrado y destacado político en varias etapas del régimen franquista a quien Ciudad Real otorgó la medalla de oro de la provincia.

Fue consejero nacional del Movimiento por representación provincial a lo largo de dos períodos legislativos, gobernador civil de la provincia de Toledo, subsecretario del Ministerio de la Vivienda, director general de Política Interior y delegado general y después presidente del extinguido Instituto Nacional de Previsión.

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En Toledo, hay un colegio llamado ‘Ángel del Alcázar’, dedicado a la figura de Antonio Rivera Ramírez que se tornaría en un símbolo  de la lucha y resistencia de los sublevados que se refugiaron en el Alcázar de Toledo entre julio a septiembre de 1936. Allí murió por las heridas recibidas. Según la Fundación Francisco Franco es un personaje “ejemplar para la juventud” considerado santo y que según Blas Piñar “dio la vida por Dios y por España”.

Jaime de Foxá y Torroba (Madrid, 1913-Toledo, 1976) ingeniero de montes, escritor, deportista y político español, gobernador civil de Toledo entre 1972 y 1976 y procurador en las Cortes franquistas. Miembro de Falange Española tras la guerra civil, desempeñó el cargo de jefe provincial en Madrid de FET y de las JONS, además de teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid y diputado de la Diputación Provincial de Madrid

Hermano del poeta Agustín de Foxá, también se dedicó a la literatura y publicó algunos libros. Fue presidente de la Federación Española de Caza, subdirector del Instituto Forestal de Investigación y Experiencia y representante de España en la FAO además de amigo y valedor del divulgador Félix Rodríguez de la Fuente. 

De Rafael García-Valiño (Toledo, 1898 – Madrid, 1972) que daba nombre al colegio de Yepes (Toledo) se sabe que fue un militar español que tuvo un papel relevante durante la Guerra Civil y, posteriormente, durante la Dictadura franquista. Combatiente veterano de la Guerra del Rif, durante el transcurso de la guerra civil intervino en algunas de las principales batallas, tomando parte en las campañas de Guipúzcoa, Vizcaya, Teruel, Aragón, Levante, Ebro o Cataluña. Al final de la contienda ostentaba el rango de general.

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En sus últimos años desempeñó el cargo de vicepresidente del Consejo del Grupo Sofico, un holding  de empresas españolas cuya quiebra en 1974 constituyó uno de los grandes escándalos de corrupción del franquismo. 

Nombres de la guerra civil que no vulneran la ley

Además de los citados centros, existen otros cuyos nombres están relacionados con la contienda civil que tuvo lugar en España entre 1936 y 1939 y que, sin embargo, no tienen atribuido un significado de represión o de exaltación política.

En este grupo se encuentra el CEIP ‘Carlos Eraña’ de Ciudad Real, el CEIP ‘Guillermo Plaza’ de Yuncos (Toledo) o el CEIP ‘Miguel Gónzález Calero’ de Puebla del Príncipe (Ciudad Real). Estos nombres corresponden a personas que fueron consideradas mártires de la guerra civil.

También se descartaría, en el mismo sentido, el CEIP ‘Isidro Almazán’ de Guadalajara dedicado a un maestro católico asesinado en 1936. Algo similar a lo de los CEIP ‘Rufino Blanco’ en Guadalajara y en Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real), que llevan el nombre de un profesor de la normal superior de Madrid, que formó parte de movimientos católicos y que también fue asesinado en 1936. 



Fuente : https://www.eldiario.es/clm/Doce-Castilla-La-Mancha-mantienen-franquistas_0_987251966.html

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